Descripción
Vela de cera de abeja 100 % natural en vaso de cristal ámbar, elaborada a mano en pequeños lotes con mecha de algodón. Su duración aproximada es de 40 a 50 horas.
El aroma es el de la propia cera, sin perfumes ni químicos añadidos, y cambia ligeramente según la floración que alimenta a las abejas en cada época del año.
El vaso ámbar, sin tapa, tamiza la luz y la vuelve más cálida. Al ser un producto artesanal, el color y la textura pueden variar ligeramente respecto a las fotografías.
Características
Material: cera de abeja 100 % natural
Mecha: algodón
Elaboración: artesanal, vertida a mano en pequeños lotes
Envase: vaso de cristal ámbar, sin tapa
Duración aproximada: 40 – 50 horas
Aroma: el propio de la cera, sin fragancias añadidas
Origen: elaborada en España con cera de apicultores locales
Las medidas y el peso pueden presentar ligeras variaciones debido a su elaboración artesanal. La duración es aproximada y puede variar según las condiciones de uso.
Cuidados y seguridad
Coloca el vaso sobre una superficie estable y resistente al calor, con espacio libre alrededor.
En el primer encendido, deja que la cera se derrita de borde a borde para que la vela se consuma de forma uniforme y no se formen túneles.
Antes de cada encendido, recorta la mecha a una longitud aproximada de 5 mm. No la mantengas encendida más de 3 o 4 horas seguidas y apágala si la llama crece demasiado o genera humo.
Nunca dejes la vela encendida sin supervisión. Mantenla fuera del alcance de niños y mascotas, y alejada de cortinas, papeles y otros materiales inflamables. No muevas el vaso mientras la cera esté caliente.
Usos
Es una vela de uso corriente más que de ocasión: con 40 a 50 horas aguanta muchas tardes de tres o cuatro horas.
El vaso la hace cómoda de mover de una habitación a otra cuando está apagada y fría, y de dejar en un baño, un dormitorio o una mesa de trabajo.
Cuando se termina la cera, el vaso ámbar se aprovecha como portavelas o como vaso para lápices, cerillas o plantas pequeñas.
Elaboración artesanal
La cera se funde y se vierte a mano en el vaso, en pequeños lotes, con la mecha de algodón centrada.
No se añaden fragancias, colorantes ni parafina: el aroma y el tono vienen de la propia cera y cambian ligeramente de un lote a otro.
El matiz del aroma —más floral, más dulce o más herbáceo— depende de la flora de cada recogida, así que no hay dos lotes exactamente iguales.
Cera de abeja y tradición artesanal
La cera de abeja ha sido utilizada durante siglos en la elaboración de velas y continúa siendo una materia prima especialmente apreciada en el trabajo artesanal.
Arde despacio y de forma limpia, sin humo negro, y se le atribuye además la emisión de iones negativos al quemarse.
Compramos la cera a apicultores locales y trabajamos en pequeñas cantidades: una vela artesanal pensada para quienes valoran los objetos sencillos, cuidados y elaborados a pequeña escala.














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