Descripción
La vela bola de Navidad en espiral es una vela de cera de abeja con la forma de los adornos del árbol: una esfera con el relieve girando en espiral y, arriba, la corona de la que cuelgan las bolas. Está hecha a mano, con mecha de algodón, y se puede elegir en nueve colores.
La amarilla y la blanca conservan el tono de la propia cera, sin color añadido; la roja, la burdeos, la rosa, la morada, la azul, la verde y la caramelo se tiñen con colorantes específicos para ceras. La espiral dibuja líneas de luz y sombra que cambian según desde dónde se mire, tanto encendida como apagada.
Al tratarse de un producto artesanal, cada pieza puede presentar pequeñas variaciones de forma, acabado o tonalidad respecto a las fotografías.
Características
Material: cera de abeja
Mecha: algodón
Elaboración: artesanal, hecha a mano
Acabado: bola con relieve en espiral y corona
Color: a elegir entre roja, burdeos, rosa, morada, azul, verde, caramelo, amarilla y blanca
Peso aproximado: 175–180 g
Aroma: el propio de la cera, sin fragancias añadidas
Origen: elaborada en España con cera de apicultores nacionales
El peso puede presentar ligeras variaciones debido a su elaboración artesanal.
Cuidados y seguridad
Colócala sobre un plato o una superficie estable y resistente al calor, con espacio libre alrededor.
Antes de cada encendido, recorta la mecha a una longitud aproximada de 5 mm para favorecer una llama uniforme y reducir la formación de humo y hollín.
Evita situarla cerca de corrientes de aire, ventanas abiertas, ventiladores o fuentes de calor. No la muevas mientras esté encendida o la cera permanezca caliente.
Nunca dejes una vela encendida sin supervisión. Mantenla fuera del alcance de niños y mascotas, y alejada de cortinas, papeles, ramas, adornos secos y otros materiales inflamables. Deja una separación mínima de 10 cm entre velas encendidas.
Aunque tenga forma de adorno, no la cuelgues del árbol: es una vela para encender apoyada sobre una superficie.
Usos
En la mesa de Navidad, varias bolas de distintos colores sobre una bandeja o a lo largo del camino de mesa dan luz a la altura del mantel, sin tapar la vista entre quienes se sientan enfrente.
Es un regalo pequeño que se entiende solo: para el amigo invisible, como detalle para quien te invita a cenar o para acompañar otro regalo.
Apagada también decora: en el recibidor, en una estantería o junto al belén. Con la versión acanalada del mismo color forma una pareja de dos texturas.
Para completar el regalo o la mesa, combínala con una vela navideña en vaso negro grabado: con abeto, con copos de nieve o Noche de Navidad.
Elaboración artesanal
Cada vela se elabora a mano en el taller, en pequeños lotes, con cera de abeja y mecha de algodón.
La amarilla y la blanca llevan solo cera; en el resto de tonos, el color se obtiene con colorantes específicos para ceras, que se añaden en pequeñas proporciones durante la elaboración.
Ese proceso manual es también el motivo de que cada pieza tenga sus propios matices de superficie y de color.
Cera de abeja y tradición artesanal
La cera de abeja ha sido utilizada durante siglos en la elaboración de velas y continúa siendo una materia prima especialmente apreciada en el trabajo artesanal.
Arde despacio y, con la mecha recortada a unos 5 mm, apenas genera hollín.
Compramos la cera a apicultores nacionales y trabajamos en pequeñas cantidades: una vela artesanal pensada para quienes valoran los objetos sencillos, cuidados y elaborados a pequeña escala.














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